Feliz Cumpleaños
No me viene la inspiración Gabi, no me sale ningún cuento y éso que te imagino hormiga con trenzas, un poco rara dentro del hormiguero podemos estar seguros que rara hormiga, pero hormiga al fin y al cabo.
Te imagino hormiga pequeña y menuda, trabajando en tus menudas maneras tejiendo tus trenzas de colores rojos de melocotón de verano, rubios de sol y negros para dar gusto, depende de los ojos que te miran los colores de tus trenzas Gabi; te veo dejando que otras hormigas se enlacen y se enreden y después, cuando la riada llega al hormiguero, te veo la fuerza de mil elefantes tirando de tu pelo y hormiga a hormiga amiga, las vas salvando.
No me viene en días la inspiración Gabi y no me sale ningún cuento y éso que te pongo sombrero inglés con flor color malvinas al viento y te llamo meripoppinss, sujetando la maleta donde llevas a tus hijos, y veo como los sacas y nacen tus hijos grandes y chicos, y nacen de todos los colores, hijos de negro y de rojo y de verde y amarillo, hijos sin nombre para que puedan reinventarse cuando quieran, hijos de todas las formas conocidas y desconocidas; te veo paseando entre ellos, cantando canción de cuna con flores de lavanda entre las manos dejándolas caer porque lo sutil también es otra manera.
Te imagino gaviota y cigüeña surcando un océano y te veo preparándote al vuelo, atusando con mimo cada una de tus plumas, sin contar el tiempo porque has decidido que el tiempo sólo a tí te pertenece; limpias los restos de otros vuelos que quedaron adheridos a tus patas, apartándolos con sumo cuidado, quizás, piensas, me sirvan en otro momento de otro momento más adelante; e inicias el vuelo mirando directamente al cielo, retas la distancia que te separa del suelo ya has guardado en la maleta también, entre otras cosas, tu miedo.
Te imagino Gabi, como bola brillante de árbol de navidad, como un leño de sabina quemándose lentamente en la chimena de mi casa; te veo bailando en la playa con una falda que busca el equilbrio sobre tus caderas, oigo las campanas de tu risa y bebo el agua de tu mirada; te veo en abrazos olor a rosa salvaje y a tomillo huérfano y a romero de monte; te veo poniendo a hervir tisana que cure, te veo llorando tus mares salados y tus entre ríos, el tercero es el que nos trajo tu nombre, y Gabi, así y viéndote e imaginándote, no me viene la inspiración y no me sale ningún cuento.
Viniste a mi mundo cruzando el mar, emigrando, mutando de gaviota de mar a cigüeña en torre de iglesia de estos pueblos de España, trajiste en tus patas las rosas y el romero y el tomillo; trabajaste en mi cuerpo y en mi alma cual hormiga y te dejaste crecer el pelo para que yo me bañara y me salvara. Me abrazaste a lo argentino y te olí sabina quemada y me mojé en tus aguas, las dulces y las saladas y me enseñaste que flotar es otra forma de nadar, otra más por qué no.
Y ya ves mi amiga, olvidando el día de tu cumpleaños, se me han olvidado sobre tí los cuentos pues no me viene la inspiración.
Gracias Gabriela.
serenidad, calma, nada de pánico, pero que acabo de oirte silvia, como cuando leiste para nosotros aquellos fragmentos que llevabas a las tertulias literarias que nos regalamos a duras penas, porque recien aprendimos a disfrutar de los amigos de la compañia entre risas y libros a la edad nuestra, ay mi silvia, que voz la tuya, y que interpretación, tambien te amo, lo sabemos, esta vida es una fiesta, celebremos.carmen liñero lópez.
Me gusta Carmen, tu nombre en estas páginas, saber de tí y que sepas de nosotros; un lugar compartido como compartimos a los amigos que nos ofrecen este espacio.
Un beso y un abrazo todo junto, todo retorcido y apretujado.
Somehow i missed the point. Probably lost in translation
Anyway … nice blog to visit.
cheers, Excellence!!
Tengo un niña de arena en casa. Piel de arena oscura, ojos profundos del Sahara, manos de marmol frío; tengo una niña de arena en casa y se cuela entre mis ojos y se cae entre mis dedos y no la sujeto y no se deja aguantar.
Y como la arena en tormenta se agita y te tapa y te enguye entera y nada queda, ni cuerpo ni alma; y después sobre los restos, así menuda, deshecha, queda mi niña de arena.
Su risa es dunas y su cuerpo habla de caminar caminos de arena, cuerpo esbelto de arena oscura; grita su boca sonidos que no entiendo y ríe arena sola su voz.
Y mi niña de arena cunde y parece que se va, pero está en los rincones de mi casa y en los bolsillos de mi pantalón, y hay restos de ella sobre mis hijos, y parece que se ha ido y en un momento la ves erguida en castillo de arena aguantando el chaparrón de agua que la hace reir y jugar.
Tiene manos de maga mi niña de arena, en un momento todo lo deshace y en otro, todo lo construye, puentes de comunicación, fuentes de agua, risas que fluyen y arco iris verdes de esperanza.
Mi niña de arena, aún no tiene un nombre en mi tierra, porque muchas veces no responde y se me rompen los puentes que antes vi y se me deshacen las ideas y pienso si eran espejismos de desierto que me ha regalado y le miro en sus ojos, pero no veo los puentes y luego abre su boca grande y por fin, al fondo percibo la inmensidad que nos separa.
Mi niña se arena en su casa se llama Fatimetu, aquí ha perdido el nombre y se ha convertido en mi niña del Sáhara con arena roja en su pelo.
Besos a todos.